Estado de Tránsito

Fue una sorpresa ganar las oposiciones. Cuando me presenté al examen, desmotivado, ni siquiera me tomé la molestia de contestar todas las preguntas. En esos días tristes acababa de romper mi última relación; de hecho, me la habian roto. Un taxista ebrio atropelló a mi amor y a nuestro perro y me arrojó de nuevo al vacío y a las voces.

Después del accidente pasé una semana con el susto en la cara, congelada en ese gesto estúpido de sobresalto que precede a las lágrimas tras una muerte reciente. Abusando de los somníferos y de la cerveza conseguí detener el duelo en esa etapa y ahorrar en clínex. Solo la ceremonia cataléptica de comprar la prensa me hacía salir del piso abarrotado. Ojeando el diario descubrí la convocatoria de oposiciones y decidí presentarme empujado por el miedo. Necesitaba un cambio de aires antes de que se produjera el desastre que…

Ver la entrada original 479 palabras más

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s